en venganza
ahora mi alma se llena a veces
de espinas y otras veces de olvidos.
loco amenazo la purpura luz...
no tengo para nadie.
el trébol escondido tras la sombra...
¡no, no quería ver la luz!...
y en cambio pareciera echarla de menos
cuando oigo su latido romper.
nadie conozco de los que pudieron atajar la hora punta.
idee una trampa,
pero el cartón no le gusta a aquel ratón
que trepa por fogones...
ya morirá
pensé yo.
en venganza...

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