Es mi historia, no he de contarla,
para que entristecer mi poca vida,
ni si quiera se ya como vivirla...
ya fue una carta poco abreviada

donde dijiste que nunca fui amada.
Que era la hora, mejor perder batalla,
luz roja de distancia conocida
que se esconde bajo herida mi ala.

Que bonito entenderlo en mi locura...
que triste adivinarlo en mi cordura...
que bien se quiere cuando lo ves.

Llegar muy a ciegas y que te lo crees,
sin ti misma parece que te mueres,
y sobra y falta la hermosura.

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