No
imagine que fuera tuya... esa
paloma blanca que por ti
se escurre...
jugando
sin parar tan traviesa.
Si
no es mal de oír bien te quiere.
No
camine nunca por tal hermosa,
que
bien sabe, ni tampoco hiere.
De
el reloj que canta de forma sosa
la
piel cae de forma en que muere.
De
mí. Por amor a ella, hazlo hazlo,
dímelo
como quieras dímelo.
Y para borrar temeroso nombre
hazme
por mi Dios poder callarlo.
Entre
otras alas ya a otra abrazare,
más
no he de dejar que esto me arrastre.

Comentarios
Publicar un comentario